«La campana, voz de las gentes y de la Humanidad entera, desde las profundidades de un valle de lágrimas y exilio, eleva hasta el trono del Eterno tanto el gemido del dolor y el grito de la angustia como los anhelos de esperanza y amor»
(De los sermones del Cardenal Girod, s XIX)
En palabras del historiador Enrique Máximo las campanas son «… talismán protector, emblema de poder, símbolo de la cúpula celeste, representación de la armonía, mensajera de los tránsitos humanos, conjuro contra demonios, escudo contra el rayo …», fueron la voz del templo pero también del pueblo. Sus sonidos, auténticos códigos de comunicación, identitarios en cada territorio, son testimonios sonoros únicos que se preservan de siglos anteriores en nuestras ciudades y pueblos. Voces del pasado que hoy día se escuchan en las torres campanarios de catedrales, parroquias, ermitas, … elementos sagrados que evocan la fe en Cristo, la Virgen María y los Santos.
En esta exposición, se muestran las campanas recientemente restauradas de la Catedral de Orihuela: campanas litúrgicas y otras con carácter talismán, -protectoras ante los infortunios del pasado y el presente-, joyas materiales que guardan lo intangible, un patrimonio inmaterial de gran relevancia que se podrá disfrutar contextualizado con documentos históricos, y otras piezas artísticas como la Cruz de los Conjuros (siglo XVIII). Asimismo, se exponen las tres campanas góticas de la rueda de la seo oriolana, descubiertas recientemente.
A continuación, se detallan algunas de las piezas más relevantes de la exposición:
Una de las campanas más relevantes desde el punto de vista histórico – artístico y patrimonial de la Catedral de Orihuela es la campana de conjuros realizada en 1782 por Pascual Roses, tal como se documenta en una inscripción existente en la pieza. Este maestro fundidor, natural de Benisoda(Valencia), es autor de otras piezas en la antigua Gobernación de Orihuela como es el caso de la campana «Nuestra Señora del Carmen y San José» de la localidad de Benijófar (1791), refundida en 1974, y en el ámbito del antiguo Reino de Valencia se documentan como suyas, según el Gremi de Campaners de Valencia, la campana mayor de Llíria (1783), y, probablemente, las dos campanas horarias existentes en la Sang, ambas de 1783. Además, en 1806 realizó con Luis Mañes una campana para Siete Aguas.
La campana se denomina “María de Monserrat”, única inscripción de las que contiene que no se encuentra en latín, en este caso en valenciano, en referencia a la patrona de la ciudad de Orihuela, imagen históricamente vinculada con el Cabildo Catedralicio. Desde el punto de vista iconográfico se representan distintos elementos todos ellos cargados de una fuerte carga simbólica y relacionados con su función ritual como campana de conjuros. En primera instancia, destaca la presencia de una cruz situada sobre un calvario escalonado, y alrededor la inscripción latina: «ECCE CRUCEM DOMINI. FUGITE PARTES ADVERSAS» (Esta es la cruz del Señor. Huid los enemigos»), en referencia a la antífona de la Exaltación de la Cruz y del responsorio de la Invención de la Santa Cruz, también atribuida a una oración dada por San Antonio para protección contra el demonio. Por otra parte, se muestra la imagen de Cristo Salvador, advocación principal del templo catedralicio, en su representación clásica: Cristo sostiene una bola del mundo con la mano izquierda y bendice con la derecha con la inscripción en latín: “Para alabanza de Sión, la Santa Iglesia Oriolana”.
Es importante recordar que la Catedral de Orihuela adoptó desde la conquista cristiana las advocaciones del Salvador y Santa María. En este caso, se optó por representar, y también llamar a la campana, como ya se ha dicho, con la advocación particular de la patrona de la ciudad, María de Monserrate, en su versión valenciana, por aquellos años en desuso, tras la abolición de la lengua del antiguo Reino de Valencia al finalizar la Guerra de Sucesión. En este sentido, se representó a la Virgen de Monserrate junto a la inscripción «TV HONORI FICENTIA POPVLI NOSTRI» (Tú eres la honra de nuestro pueblo), referencia del libro de Judith 15:10, cuyo texto completo es el siguiente: «Tú gloria de Jerusalén, tú alegría de Israel, tú honor de nuestro pueblo.»
La funcionalidad de la campana estaba ligada a los rituales de conjuro que se realizabn en la Catedral en momentos de infortunios: sequías, lluvias torrenciales, inundaciones, pedrisco, epidemias, pestes, plagas de langosta, … con el fin de exhortar a Dios, a la Virgen y los Santos su protección ante estas calamidades.
A partir de ese momento, se denominó como la Cruz de los Conjuros cuya función queda atestiguada en los distintos inventarios de la Catedral de Orihuela donde se describe y especifica su uso exclusivo para los conjuros. En este sentido, en el inventario de sacristía de 1744 se detalla como: “Una cruz de plata con diferentes reliquias que sirve para los conjuros con su funda de cornicabra[3]”. De nuevo, en 1762 se inventaría: “una cruz de plata, y en ella un Lignum Crucis, con once reliquias mas, que únicamente sirve para los conjuros, con su cajuela de cornicabra[4]”. En 1781, se explica más profusamente, aunque en los mismos términos: “Una Cruz que sirve para los conjuros de casi palmo y medio de larga y doce reliquias embutidas en ella, todas con sus cristales, toda la cruz de plata y tiene su caja de madera forrada de terciopelo[5]”.
Las descripciones que nos muestran estos inventarios coinciden con la pieza de plata que localizamos recientemente en el área de reserva del Museo Diocesano de Arte Sacro de Orihuela. Esta interesante obra de platería, lleva insertada en el centro el Lignum Crucis, – dos astillas formando el símbolo de la Santa Cruz-, y doce reliquias de santos, papas y mártires: San Laurencio, San Teodoro, San Esteban Protomártir, San Esteban de Cerdeña, San Félix Mártir, Santa Inés, Santa Cristina, San Bonifacio Mártir, San Marcelo papa y mártir, San Antero papa y mártir, y San Fidel mártir, la mayoría de ellos presentes en el relicario de la Catedral de Orihuela, y por tanto, de gran significación en el aparato devocional y litúrgico del templo catedralicio. En el reverso lleva grabada la titulatura de cada una de las reliquias, así como de las astillas de la Cruz de Cristo.
Dra. Gemma Ruiz Ángel
Dr. Mariano Cecilia Espinosa
Notas:
[1] CECILIA ESPINOSA, Mariano. RUIZ ÁNGEL, Gemma. “El Obispo de Tarazona Andrés Martínez Ferriz y el Lignum Crucís de la Catedral de Orihuela”, Estudios de platería San Eloy, Universidad de Murcia, Murcia, 2017, pp. 145 – 156.
[2] A. D. O. Fondo Archivo Catedralicio de Orihuela. Libro de acuerdos capitulares 1732 – 1741, tomo 20. F. 622– v. Sig.: 888.
[3] A. D. O. Fondo Archivo Catedralicio de Orihuela. Inventario de sacristía de 1744. F. 2 – v. Sig.: 933. La misma descripción se repite en los inventarios de 1750,
[4] A. D. O. Fondo Archivo Catedralicio de Orihuela. Inventario de sacristía de 1762. F. 1 – v. Sig.: 933.
[5] A. D. O. Fondo Archivo Catedralicio de Orihuela. Inventario de sacristía de 1781. F. 7 – r. Sig.: 933. Del mismo tenor literal es la descripción de los inventarios correspondientes a 1782, 1797
Organización:
Museo Diocesano de Arte Sacro de Orihuela. Obispado de Orihuela – Alicante.
Dirección:
Dr. Don José Antonio Martínez García.
Comisarios:
Dra. Gemma Ruiz Ángel (Universidad de Murcia)
Dr. Mariano Cecilia Espinosa (Universidad de Murcia)
Comité científico:
Dr. José Antonio Martínez García (Museo Diocesano de Arte Sacro de Orihuela)
Dr. Gregorio Canales Martínez (Universidad de Alicante)
Dr. Mariano Cecilia Espinosa (Universidad de Murcia)
Dra. Gemma Ruiz Ángel (Universidad de Murcia)
Dr. Pablo López Marcos (CEART – UM)
Equipo técnico y didáctico:
Doña Paula Martínez Gálvez (Universidad de Murcia)
Don Adrián López Gálvez (Universidad de Murcia)
Doña Andrea García Fructuoso (Universidad de Murcia)
Montaje:
Museo Diocesano de Arte Sacro de Orihuela
Diseño expositivo e imagen:
Dra. Gemma Ruiz Ángel (Universidad de Murcia)
Dr. Mariano Cecilia Espinosa (Universidad de Murcia)
Paula Martínez Gálvez (Universidad de Murcia)