El Belén Napolitano

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La tradición consideró a San Francisco de Asís como el auténtico precursor de esta costumbre. En el año 1223, Francisco fue como peregrino a Tierra Santa, quedando fascinado al rezar en la cueva donde nació Jesús. A su regreso de los Santos Lugares y con el permiso del papa Honorio III, preparó una representación viviente del nacimiento de Jesús en una cueva de la población de Greccio, en Italia; donde los personajes estaban acompañados por animales, como la mula y el buey. Allí mismo comenzó a predicar sobre los muchos bienes que nos trajo Jesús con su venida al mundo. Fue el primer belén del que se tiene noticia.
La historia del arte del belén se inició a finales del siglo XV cuando las figuras de las escenas navideñas empezaron a ser separadas de los retablos y surgieron en pequeño formato, como grupos independientes.
Desde hace siglos, Nápoles, ha sido la cuna de los belenes artísticos tradicionales más famosos. Es una tradición que se remonta al siglo XVI, cuando la manufactura de los personajes del pesebre se consideraba un gremio. Esta actividad tuvo su época dorada en el siglo XVIII, período en el que todas las clases sociales de Nápoles estaban involucradas en el presepio (pesebre). El florecimiento de los belenes coincidió con la confluencia de dos factores: la decaída del teatro religioso, y el creciente auge de la escultura. Hasta finales del siglo XVII, la costumbre de los nacimientos fue impulsada en las cortes católicas y en ámbito conventual. Los siglos del Barroco supusieron un impulso definitivo para el desarrollo de los belenes como tradición navideña. El rey Carlos III introdujo el belén napolitano en España, una costumbre que adoptaría la nobleza en sus palacios.

Dr. Mariano Cecilia Espinosa

Dra. Gemma Ruiz Ángel

Microsite de la exposición


Saint Francis of Assisi is considered the leader of the nativity scene traditions. Saint Francis of Assisi created the first nativity scene in 1223. It is said that St. Francis was first inspired by this idea after visiting the historical cave of Christ’s birth on a pilgrimage to the Holy Land. Later, St. Francis set up the first crib inside a cave in Greccio (Italy) where he even included a live ox and donkey. This was the first representation of a nativity scene that we know. 
For centuries Naples was the cradle of the famous traditional and artistic crib; this tradition has its roots back in time where in the late 16th century, the manufacture of the crib was an established trade. This activity reaches its golden age in the 18th century, a period where all the social groups of Naples were involved in the creation of the presepio.
The Neapolitan nativity scene, the religious theatre and the sculpture artworks experienced their Golden age in the 18th century. The catholic institutions leaded this tradition until the end of the 17th century. Throughout the 18th century, due to the Baroque era, a great boost was given to the production of nativity scenes.


Belén Napolitano