Sala de Arte Paleocristiano

sala de arte paleocristiano

SIGNOS DE IDENTIDAD

ARCADAS DE LA GALERÍA INFERIOR.

La sala que se dispone para acoger la muestra del arte de las primeras comunidades cristianas del sureste peninsular, se encuentra en la planta primera de las dependencias del Museo, en el flanco sur del edificio, dando fachada al rio Segura. Se trata de la “Galería de los obispos”, caracterizada por su cuidada logia, que abre su arquería al rio y por sus arcos rebajados que la abren a la sala del museo.

Esta Logia fue acristalada para disponer de su espacio valorizando su carácter de galería. Su posición la enfrenta con el acceso principal a la visita del museo de arte sacro, al que se llega por una espaciosa escalera después de atravesar el hermoso claustro barroco del palacio. Con una planta rectangular, la sala cuenta con una superficie útil de unos 65 metros cuadrados. Siendo su lado menor de unos 3,60 metros y el mayor de unos 18 metros. La altura libre es de unos 3,90 metros.

Antecedentes

Esta sala permanente nace de la colaboración entre el Obispado Orihuela-Alicante, representado por su Comisión Diocesana para Bienes Culturales, y la Fundación C.V. MARQ, participada y presidida por la Diputación Provincial de Alicante, con el fin de dotar al Museo Diocesano de Arte Sacro de una sala sobre las primeras expresiones artísticas de las antiguas comunidades cristianas, para crear así un discurso museológico que enlace con las primeras obras de su colección.

La materialización de esta idea, se enmarca dentro de las actividades a las que compromete el Convenio de Colaboración suscrito entre la Fundación C.V. MARQ y el Obispado de Orihuela-Alicante para la Conservación, Difusión y la Investigación del Patrimonio Cultural, principalmente del legado en el ámbito territorial de la provincia de Alicante.

Como continuación a la ya larga trayectoria de colaboraciones entre el Museo Arqueológico Provincial, el Área de Arquitectura de la Diputación y la Fundación C.V. MARQ, sus equipos técnicos, junto a los del Museo Diocesano, han sido los encargados de desarrollar este proyecto y su ejecución museográfica, siguiendo las directrices del programa museológico redactado por Teresa Ximénez De Embún, historiadora especializada en la temática de la muestra y comisaria de la exposición, junto a José Antonio Martínez, Director del Museo Diocesano de Arte Sacro y de Rafael Pérez, Director del Área de Arquitectura de la Diputación. La gestión de la actuación ha correspondido a José Alberto Cortés, Director gerente de la Fundación C.V. MARQ.

Tras las diversas reuniones de trabajo del equipo, conformado por los técnicos mencionados, junto al arquitecto provincial Iván Martínez, José Luis Navarro, el diseñador gráfico de la muestra, Mariano Cecilia del Museo Diocesano y Ricardo Valer de la Fundación C.V. MARQ, en las que se fue estableciendo la línea básica de la exposición, se convino en plantear una muestra representativa de la expresión artística de ciertos signos de identificación de las primeras comunidades cristianas, con la presencia de algunas piezas (réplicas de sus originales) halladas en tierras del sureste peninsular.
La narración de esta nueva sala, a través del uso de una pieza audiovisual y un importante despliegue gráfico, discurre desde las principales expresiones artísticas de unas comunidades cristianas cuyos primeros pasos fueron dados en la Roma Imperial y en la clandestinidad, hasta el establecimiento del Cristianismo como religión oficial y su influencia en el desarrollo de una nueva iconografía y arquitecturas urbana y rural.
La Provincia de Alicante se encuentra representada en esta muestra a través de sus principales yacimientos arqueológicos, los cuales cuentan con importantes restos de la época tales como las Basílicas de La Alcudia de Elche o la de El Monastil de Elda, el baptisterio del yacimiento de Baños de la Reina en Calpe o el mosaico sepulcral de Severina en Dénia. A nivel material la muestra contará con las réplicas de varios objetos de gran trascendencia histórica y que podemos encontrar en museos de nuestra provincia como el fragmento del Sarcófago de Jonás de Elda o los relieves de la Albufereta actualmente expuestos en la sala permanente del MARQ Museo Arqueológico de Alicante. Además, podremos ver también algunas piezas halladas en nuestro territorio, pero expuestas en otras sedes como la pátera de vidrio con crismón de Santa Pola, que hoy en día puede verse en el Museo Arqueológico Nacional.
A lo largo del discurso podremos encontrar referencias al primer edificio de culto del mundo cristiano como fue la Basílica y a una de sus principales manifestaciones, el mundo funerario, el cual nos introduce en el rito de la inhumación y se expresa con la creación de mausoleos, mosaicos sepulcrales y sarcófagos que ahora integran temáticas del Antiguo y Nuevo Testamento. Especial atención se le ha dado también al proceso de evangelización a través de las imágenes, que se produce a partir del s. VI d.C. con la introducción en la vida cotidiana de una iconografía narrativa impresa en la vajilla de mesa, en la que podremos encontrar elementos tan reconocibles como el buen pastor, los crismones o las palomas.
Pavo Real:
Ave de lujo de permanencia, lugar
de permanencia ideal para el difunto.  
Símbolo de inmortalidad. 
Paloma:
Relacionada con el Bautismo  
de Cristo y la pureza.
Paloma con rama de olivo:  
Representa el alma en la  
Paz divina.  

PANELES INFORMATIVOS.

Programa Museológico

La idea de la exposición surge de la oportunidad de llenar el vacío existente de los primeros períodos de las comunidades cristianas en la diócesis actual y su entorno de influencia e historia. Es decir, de narrar y mostrar alguno de los hitos, signos y piezas adscribibles entre los siglos III al VIII. Ya que desde el año 711 hasta mediados del siglo XIII (al que pertenece la pieza más antigua que se conserva y muestra en el museo), este territorio quedará enmarcado dentro del denominado Sarq Al-andalus, y no volverá a ser cristiano hasta la entrada de Jaime II.

El programa museológico se organiza siguiendo la cronología: Antes del Edicto de Milán de 311, con la clandestinidad; después del edicto, con la proclamación del cristianismo como religión oficial del imperio romano; los siglos VI y VII, con la “cristianización del paisaje urbano”, la llegada de los Bizantinos y la acuñación de moneda por parte del rey visigodo Sisebuto en Aurariola; y el final con el Pacto de Teodomiro del 713.

Amorcillos:
Imágenes de almas en el otro  
mundo.  
Cordero:
Símbolo de la pureza,  
de la inocencia.
Ancla:
Promesa de la vida futura.   

Discurso expositivo

La propuesta expositiva tiene dos objetivos: constituir el inicio de la visita al Museo de Arte Sacro de Orihuela y organizar los contenidos aprovechando la arquitectura de la sala.

Atendiendo a los condicionantes de ubicación de la sala en el conjunto del museo, a sus dimensiones y a los contenidos de la propuesta museológica, el diseño de la exposición se estructura en cuatro capítulos: presentación, introducción al encuadre histórico y materiales, signos de identidad y epílogo, que constituye el enlace con la virgen entronizada (siglo XIII) representación mariana más antigua de la diócesis de Orihuela-Alicante y primera pieza por cronología de la visita al museo hasta ahora.

La presentación de la exposición SE PROYECTA en el muro que contiene el arco rebajado por el que se accede a la sala-galería, que es el que vemos frente a nosotros desde el umbral de la puerta de entrada a la visita de las salas del museo. En este muro se dibujan, en bajorrelieve iluminado, el signo del crismón a gran formato, de tal modo que capte la atención del visitante desde su acceso al museo, y el título dado a la muestra: “SIGNOS DE IDENTIDAD”.

Crismón:  
Monograma de Cristo.
Representando por las letras griegas
X (ji) y la P (ro) superpuestas. Las dos  
primeras letras de la palabra
del griego antiguo "Christìs".
El Buen Pastor:  
Símbolo que se identifica con
Cristo Salvador. En ocasiones
representado con una oveja sobre  
los hombros, símbolo del alma
salvada.
El Pez:
En griego IXTHYS (Ijzýs) que puesto  
en vertical es el acróstico de "Jesús
Jristós, Zeú Yiós, Sóter" es decir,
Jesucristo, hijo de Dios, Salvador. 
Alfa y Omega:
Principio y Fin.  
Palmera:  
La palma era el símbolo de la 
victoria sobre los enemigos del 
alma.