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Exposición Fábulas de Velázquez en el Prado

La tentación de Santo Tomás participó en esta exposición celebrada entre noviembre de 2007 y febrero de 2008 en el Museo del Prado.

Los Reyes de España inauguraron la exposición que sobre el pintor sevillano se realizó en El Prado. Se trató de la primera muestra que profundizó en la faceta narrativa del maestro sevillano como pintor de historia. La exposición recogió 28 obras de Velázquez y otras 24 de diecisiete artistas. Estas

piezas permitían apreciar el contexto creativo en el que Velázquez realizó algunas de las pinturas más significativas de su carrera.

Esta exposición, patrocinada por AXA Winterthur, con la colaboración de la Comunidad de Madrid, reunió obras de Velázquez y de otros diecisiete artistas diferentes, como esculturas de Martínez Montañés y Gregorio Fernández, pinturas de autores anteriores como Tiziano y Caravaggio, obras de los grandes artistas españoles de su generación y la anterior, como el Greco, Ribera y Zurbarán; y piezas de los principales pintores extranjeros en activo, cuya obra conoció y en algún caso le influyeron, como el flamenco Rubens, los franceses Poussin y Claudio de Lorena o los italianos Guercino, Guido Reni o Máximo Stanzione.

Esta magnífica exposición se sumó a la celebración de la ampliación del Museo del Prado y se conmemoró también los 188 años de vida del Prado. Entre las obras que se expusieron destaca la Venus del espejo, una de las obras emblemáticas del maestro sevillano que se conserva en la National Gallery de Londres. Esta pintura se pudo ver en el Prado con motivo de una exposición antológica dedicada a Velázquez en 1990. Junto a esta obra, también se pudieron ver otras  importantes pinturas del artista, como “Cristo en casa de Marta y María”, “Inmaculada Concepción” y “San Juan Evangelista”, de la National Gallery de Londres; “San Pablo” del MNAC; “La cena en Emaús”, de Dublín; “La túnica de José de El Escorial” (que se podrá ver junto a La fragua de Vulcano); o “La tentación de Santo Tomás”, de Orihuela. Entre las piezas de otros autores presentes en la muestra cabe destacar “El triunfo de David” de Poussin, “San Juan Bautista” de Martínez Montañés; “José y la mujer de Putifar” de Guido Reni.

La muestra, comisariada por Javier Portús, reúne 52 obras que abarcan temas de la historia sagrada, la mitología o el mundo antiguo, en un afán por describir la originalidad que Velázquez alcanzó en los mismos, su extraordinaria versatilidad técnica y la evolución de su arte en las más de cuatro décadas de su carrera. Para ello, las 28 obras de Velázquez se enfrentan con otras 24 de artistas diferentes describiendo de manera general la respuesta del artista a los estímulos creativos externos. Entre estas últimas, figuran sendas esculturas de Martínez Montañés y Gregorio Fernández, pinturas de autores anteriores como Tiziano y Caravaggio, obras de los grandes artistas españoles de su generación y la anterior, como el Greco, Ribera y Zurbarán; y piezas de los principales pintores extranjeros en activo cuya obra conoció y en algún caso le influyó como el flamenco Rubens, los franceses Poussin y Claudio de Lorena o los italianos Guercino, Guido Reni o Máximo Stanzione.

La selección velazqueña está formada por las composiciones de Velázquez de carácter sagrado o mitológico que conserva el Prado, junto a otras importantes pinturas del artista como Cristo en casa de Marta y María, Inmaculada Concepción y San Juan Evangelista, de la National Gallery de Londres; San Pablo del MNAC; La cena en Emaús, de Dublín; La túnica de José de El Escorial (que se podrá ver junto a La fragua de Vulcano); o La tentación de Santo Tomás, de Orihuela.

Velázquez abordó una amplia gama de problemas expresivos, formales y conceptuales a los que de otra manera difícilmente podría haberse enfrentado. La exposición describe la originalidad que el pintor procuró y alcanzó en el tratamiento de la mitología y la historia sagrada, y las variaciones que experimentó su arte a lo largo de su carrera. De esta forma, Javier Portús, señala la importancia que el estudio de la pintura religiosa y mitológica de Velázquez no puede llevarse a cabo sin tener en cuenta los intereses creativos de sus colegas contemporáneos, o los modelos en los que buscó inspiración. Por ello, se incorporan una serie de pinturas y esculturas, realizadas por diecisiete artistas diferentes, que permiten trazar el contexto creativo en el que trabajó. Entre las obras de otros autores presentes en la muestra cabe destacar El triunfo de David de Poussin, San Juan Bautista de Martínez Montañés; José y la mujer de Putifar de Guido Reni; Demócrito de Ribera; Inmaculada Concepción de Alonso Cano; o Heráclito de Rubens.

Las obras velazqueñas comparten protagonismo con las de los grandes artistas que fueron para él no sólo fuente de inspiración sino también un punto de partida del que distinguirse, el público podrá advertir como las obras de Velázquez difieren en su tratamiento pictórico de las de artistas anteriores e incluso contemporáneos suyos a pesar de las similitudes. Para ello, algunas de sus obras más representativas se mostrarán emparejadas con las de otros grandes artistas de temática similar, como Los borrachos y Joven con cesto de frutas de Caravaggio, la Venus del espejo y Las tres Gracias de Rubens, o Cristo crucificado y el Cristo yacente del escultor Gregorio Hernández.

En cuanto a la disposición de los cuadros de Velázquez se han agrupado en varias secciones, en cada una de las cuales aparecen obras de otros artistas, con lo que se crea un triple discurso simultáneo: el de los intereses temáticos del pintor en un momento determinado de su carrera; el de la evolución de su estilo y de su técnica narrativa; y el de los modelos a su alcance y las inquietudes de sus colegas.

La exposición se articuló a través de un criterio temático y cronológico, distribuido en 7 secciones. La exposición partió desde los primeros años de formación y el comienzo de la carrera de Velázquez que transcurrieron en Sevilla, donde vivió hasta su definitivo establecimiento en la Corte en Madrid en 1623.

Enlaces relacionados:

 


Diario El País. "Lo mejor de Velázquez en el Prado".